Informe Eurovisión 2014

Llegó la Prima Vera y con ella el mayor espectáculo musical del planeta: ¡¡Eurovisión!! Como gran hecsperto en el Festival, voy a daros mi opinión sobre todos los participantes de este año 2014.

Empezamos por Albania, básicamente porque es el primer participante en orden alfabético. Este país es bastante imprevisible, y para esta edición manda a una zorrita llamada Hersi con un temilla pop de medio ritmo, «One Night’s Anger«, bastante atorrante. La tal Hersi está un poco gorda aunque trate de disimularlo en sus «glamour photos», y encima no tiene tetas, así que va inmediatamente al pelotón de las olvidables.

El participante de Armenia, Aram MP3 entra en la categoría «blandengue con traje de sport», con una cancioncilla muy floja, «Not alone«, que en el minuto 2 intenta sorprender con acelerándose un poco (esto en el escenario irá acompañado de petarditos), pero francamente insalvable. Y sí, el tío se hace llamar «MP3», lo que da idea de su entidad intelectual y artística.

Ammm, Austria. Conchita Wurst. Es un travesti. Con barba. No puido, lo siento.

Azerbaiyán (land of fire) manda lo que viene siendo una MILF, Diana Kazimova (29 años), con el temita «Start a fire», basado en el piano y el violín, muy bien cantado pero algo rollete. Tolerable y gracias.

Bielorrusia envía a un muchacho llamado Teo y su parteneire rubia (teñida), con el tema «Cheesecake». El tío tiene un aire simpaticote y la canción no está mal. Si en el escenario sigue el mismo rollo sexy-divertido del vídeo con la rubiaca, puede ser una de las sorpresas.

Bélgica manda a un tenor gordo con smoking que canta una ñoñada llamada «Mother«. ¿Hace falta decir más? Fusilar.

El representante de Dinamarca es un moro acompañado de su cuerpo de baile, defendiendo un temita de descriptivo nombre, «Cliché love song» (aunque realmente es menos cliché que otros de este año). El numerito tiene seis cantantes-bailarines en escena y se deja ver, pero no mucho más (aunque contarán con la ventaja de jugar en casa).

Estonia manda a otra MILF, de nombre Tanja y origen ruso. La mujer tiene una voz destacable, muy grave, pero su tema, el bailable «Amazing«, sin ser horrible, no deja de ser bastante genérico. En fin, gracias por lucir palmito.

La Antigua República Yugoslava de Macedonia, un «país» con evidentes problemas de identidad, manda en consonancia a una señora andrógina llamada Tijana, con la canción «To the Sky«, normalilla pero con cierta fuerza, y que puede dar juego en el escenario. Tijana en teoría es cellista, pero no usa el instrumento en esta canción.

Finlandia presenta a unos blandengues de estética Depechera y nombre Softengine (muy adecuado), con el temilla Something Better. Sí, obviamente tenemos cosas mejores que hacer.

Si pensábais que en esta edición había pocos frikis (dejando aparte la travesti), tranquilos: Francia manda al simpático grupo Twin Twin, que entra perfectamente en la categoría (por cierto que ni son dos ni son gemelos; es un trío de un negro y dos blancos). Su tema se llama «Moustache» (Bigote) y viene acompañado de un divertido vídeo, rollo película de Will Ferrell. Me gusta.

¿Qué puede llegar musicalmente de un país como Georgia? Pues este año un peculiar tema llamado «Three minutes to Earth» que mezcla sensibilidades folk, jipis y tirolesas (?), interpretado por el grupete The Shin & Mariko, cuyos miembros tienen bastante pinta de sindicalistas. En fin, al menos son diferentes.

Alemania manda a un trío de zorritas llamado Elaiza, un tanto peculiar: una toca el acordeón, otra el contrabajo y otra canta. El tema se llama «Is it right» y es inmediatamente olvidable. Yo a estas chicas las veo más futuro en el mercado escort, la verdad, sobre todo si mantienen esa estética.

Grecia presenta a un duo llamado «Freaky Fortune», acompañado de un tal «Risky Kidd», con el temita «Rise up«. Aunque los grupos de guaperas me dan mucha pereza y Grecia ha enviado cosas mucho mejores, la canción es movidilla y no está mal.

Hungría manda a un mulato con una canción sobre el maltrato (esto rima). Pues vale. Siguiente.

Los participantes de Islandia son un grupo llamado Pollapönk (sí). Su animado tema, «No Prejudice«, es un himno al gayerismo en toda regla, pero cantan en chándal y son graciosos. Hemos visto cosas peores.

Irlanda presenta a un tía semi-buena, Kasey Smith, que va en plan cantante seria y tal. Dudo mucho que con su tema «Heartbeat» los isleños vayan a recuperar glorias pasadas.

La representante de Israel se llama Mei Finegold (curiosos los apellidos judíos, je), y con su voz grave y quebrada interpreta el tema «Same Heart«. El vídeo es llamativo sobre todo por el corpiño que luce la moza, y la canción no es qu eme vuelva loco, pero creo que responde bastante a las sensibilidades actuales del festival. Puede que gane y todo.

Italia , igual que Macedonia, manda a una andrógina, llamada Emma Marrone. Este mujer de dura expresión tiene cierto gusto por los modelitos extravagantes rollo Alask, y llega con un rock llamado «La Mia Cittá«. Bueno, no está mal, a lo mejor hace un buen chou.

A mí siempre me gustó más Latveria -el principado del Doctor Muerte- que Latvia (también conocida como Letonia), pero desgraciadamente es un país ficticio. Los representantes de Letonia este año son un grupo de alemanes llamado Aarzemnieki, con el temita «Cake to Bake«, una cosa en plan «Viva la gente». Bah.

La cantante que representa a Lituania tiene un nombre tan normalito como Vilija Matačiūnaitė, y va de rollito oscuro- alternativo. Su tema se llama «Attention«, y la gracia del número es que lleva una falda de gasa y el bailarín que la acompaña se mete debajo como en posición de chuparle el coño. Por lo demás, muy obviable.

¿Por qué participa Malta en Eurovisión? Pues no sé, y menos viendo a sus representantes, otro grupete de pseudo-jipis sin el menor interés con un temilla anti-bélico, «Firelight«.

Moldavia nos manda a una aspirante a gordibuena llamada Cristina Scarlat, con la canción «Wild Soul«, acompañada de un artístico vídeo (sale el crédito del director y todo). Como veis, este año abundan las voces femeninas graves y la temática filogótica. No está mal, pero como es moldava no creo que supere la semi la pobre.

Es ver el careto del representante de Montenegro y que te dé pereza. El tipo se llama Sergej Ćetković, y su canción, muy lenta, «Moj Svijet«. Para eso haber enviado a Mijatovic.

El tipo gordete de Noruega también inspira pereza. Lleva tatus en los brazos tipo futbolista y canta una cosa realmente aburrida llamada «Silent Storm«, al son del piano. Mal Noruega, muy descarriada.

¡Polonia! Si este no es el puto mejor vídeo de la historia de Eurovisión, yo no sé lo que es. Sus representantes son un duo llamado Donatan & Cleo, la canción se llama «My Słowianie» y la idea detrás del clip es mostrar a zorritas megamacizas en el entorno rural polaco, ataviadas con trajes tradicionales y realizando tareas de granja tales como batir mantequilla o amasar pan, de la forma más sensual posible. También beben leche, la cual se les derrama accidentalmente (je) por la barbilla. La canción es graciosa y el vídeo, ciertamente, per-fec-to. Huelga decir que los banco a muerte, pero no sé muy bien la acogida que tendrán en esta era neopuritana.

La chicuela enviada por Portugal, Suzy, nos dice «Quiero ser tua«, con un tema sencillo y bastante más animado que lo que suele mandar el país de las toallas y de Mau. Creo que gustará bastante.

Rumanía presenta nada más y nada menos que a Paula Seling y Ovi, un duo ocasional al que adoro desde su participación en 2010 con la maravillosa «Playing with fire«, que por desgracia no ganó. Paula es una de las rumanas más guapas y encantadoras que se despachan, y Ovi también un tipo de lo más majo. Juntos forman una especie de alternativa pop a Pimpinela, y su tema de este año, «Miracle«, es bastante peor que el de su anterior participación, pero yo los apoyo.

Con Rusia siempre hay la expectativa de si mandarán maricas o pibones. Este año se han decidido por el rollito teen con dos gemelitas, las hermanas Tolmachevy. Su tema se llama «Shine«, es bastante tolerable y sorprende lo adulto de la voz de las jóvenes hermanas. Como son muy monas y Rusia chupa votos de toda su zona de influencia, quedarán muy arriba, como siempre.

En el 2012, San Marino mandó el simpatiquísimo tema «The social network song«, muy bien interpretado por Valentina Monetta. Como quedaron tan contentos con ella, la volvieron a mandar en 2013 con una canción mucho peor, y en 2014… insisten de nuevo con ella (no habrá muchos cantantes en San Marino). Pero en vez de volver al pop divertido, le dan otro tema difícilmente defendible, «Maybe«. Una pena.

Eslovenia presenta a otra oscurilla que toca la flauta travesera, una tal Tinkara Kovač con un tema pestiño llamado «Round and Round». Pues vale.

España, la madre patria, ha escogido a este año a la desconocida Ruth Lorenzo, mujer de buena voz que tendrá muchos partidarios entre los fans de las gordibuenas. El problema es el de siempre: en vez de escoger a especialistas en pop pegadizo como Guille Milkyway, Mónica Naranjo o Melody, enviamos gente con poca personalidad y temas absolutamente mediocres, que de ningún modo pueden triunfar en la vorágine eurovisiva. Incluso cuando acertamos con el representante -como cuando mandamos a las Ketchup-, les damos una canción horrísona. El problema de «Dancing in the rain» no es su breve estribillo en inglés (¡¡ya ves tú, como el 90% de participantes!!), sino el ser un tema instantáneamente olvidable.

Suecia presenta a una de sus millones de MILFs, Sanna Nielsen, digna representate de las maduritas que desgraciadamente defiende una balada pésima, «Undo«. Pero bueno, como ganaron hace dos años con Eileen pueden vivir de las rentas.

Suiza suele presentar canciones bastante malas, y este año no es una excepción. Salvo sorpresa, el tal Sebalter y su temita Hunter of Stars, con sus sonidos de banjo, pasará sin pena ni gloria por Copenhague.

Holanda envía a Alex y Christina en versión atorrante, bajo el nombre The Common Lynnets. Participan con el tema «Calm after the storm«, aunque se podían haber quedado perfectamente en los países bajos, componiendo algo más interesante.

Siempre esperamos grandes cosas (zorritas) de Ucrania, y su representante de este año, Maria Yaremchuk, no decepciona. Esta morena de rompe y rasga se presenta vestida de hombre con el animado tema «Tick Tock» (no confundir con el de la guarrilla masónica Ke$ha). Sin ser un número revolucionario, lo tiene todo para quedar en buenos puestos. La banco.

Y llegamos al último participante, el eternamente frustrado Reino Unido, que se presenta con la desconocida Molly, una mujer que sería MILF si no fuera por su dificilísima nariz. Su temilla se llama «Children of the Universe«, y como es fácil deducir por el nombre se trata de otra ñoñería de hermanamiento ecuménico con nulas posibilidades de ganar. Pobre Royaume-Uni.

En fin, esto es lo que hay, amigos. ¿Nivel musical de esta edición? Bajo, francamente, igual que el año pasado, aunque es verdad que los temas te van calando cuanto más los escuchas. ¿Nivel zorril? Medio tirando a alto. Mi super-favorita para ganar es Polonia, y simpatizo con Bielorrusia, Francia, Ucrania y Rumanía. ¡Veremos! Las semis empiezan el 6 de Mayo.
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